lunes, 20 de septiembre de 2010

"El Evangelio según Bulgákov"



El Maestro y Margarita” del soviético Mijáil Bulgákov (1891-1940)tiene un lugar bien ganado en la repisa de las grandes novelas del siglo XX. Con grandes dosis de ironía y sátira, la eterna lucha entre el bien y el mal se despliega en los capítulos de esta novela de afilada sátira sociopolítica y crítica, no sólo del sistema soviético, sino de toda la superficialidad y vanidad que para el autor representaba la vida moderna de su tiempo, principios de siglo XX (defectos que, dicho sea de paso, no han cambiado tantísimo en este siglo XXI). La historia arranca con la llegada de Satán a Moscú, encubierto bajo la identidad de un mago- Vóland- , quién con su séquito se infiltra en la sociedad literaria rusa provocando numerosos estragos. Moscú y Jerusalén se unen en un relato al que no es difícil encontrarle residuos del “Fausto” de Goethe, y en el que encontraremos manicomios, pactos con el Maligno, modernismo, la heroína enamorada de un héroe en desgracia y ambos redimidos por el amor, aquelarres, burócratas, arribistas y todo un compendio de personajes fascinantes.

A lo largo de distintos escenarios este autor, repudiado por el régimen stalinista del que nunca fue partidario y al que, antes bien, llegó a ridiculizar en sus obras; toca, además, el tema de las pasiones humanas movidas siempre por una dinámica de opuestos como valor – cobardía, confianza -traición, inocencia-culpa.

Esta última dualidad se hace evidente en la parte del libro que toca un día en la vida de Poncio Pilatos, justamente ese día en el que enjuicia y condena a un tal Jesús de Nazareth. Y es en estos capítulos específicos que la gente del grupo Pantheo basó la puesta en escena de su nueva propuesta teatral “El Evangelio según Bulgákov”, bajo la dirección de Francisco Salazar. Para el director, la escogencia de estos textos es la oportunidad de hablar de “una vieja historia, cuyos personajes controversiales conocemos, pero contada de una forma nueva y a veces contradictoria; la pasión de Jesús, la cobardía de Pilatos, las consecuencias de ese encuentro inmortal, el nacimiento de una religión; todo se conjuga en esa conversación entre dos seres humanos”.

Esta primera temporada de “El Evangelio según Bulgákov” tendrá la particularidad de extenderse en dos partes, primero del 03 al 19 de septiembre y luego del 01 al 10 de octubre, en la Sala Cabrujas, en los habituales horarios de los viernes y sábados a las 8:00 pm, y los domingos a las 6:00 pm; y con las actuaciones de Arnaldo Mendoza, Steven Rosas, Israel Moreno, Natasha Pucheu, Markel Méndez, Ana Landaeta, Jonathan Rodríguez y Alejandro Miguez.

Columna publicada el 14/09/2010 en el diario "El Nuevo País"

"La OLa"

Cuando uno se topa con la casi interminable fila testimonial de lo hecho por Hitler y sus nazis, profusamente retratada en libros, películas, documentales, arte gráfico, o cualquier otra forma que adquiera el recuerdo, uno siempre se pregunta ¿como pudo este hombrecito de bigote gracioso conseguir seguidores?

Viéndolo a la distancia, con el vidrio de un fortalecido “super-yo”, es inmediato pensar que cualquier persona con un mínimo de raciocinio jamás se prestaría a apoyar un sistema autocrático, resultaría incluso algo antinatura. Pero el hecho es que la historia ha demostrado que con una inteligente dosis de manipulación, las sociedades se embelesan y pueden ser llevadas como dóciles ratoncillos al desfiladero, encantadas por las notas de un flautista carismático.

Bajo esa premisa, un profesor de la Universidad de Palo Alto, California, realizó en 1967 un experimento para demostrarle a sus alumnos lo fácil que es manipular a las masas, dejando abierta la posibilidad de que aún hoy se repitan fenómenos como el nazismo. El experimento, dió lugar a una novela en 1981, y en el 2008, a una película alemana de gran éxito: “La Ola”, escrita y dirigida por Dennis Gansel. Es a partir de este guión que el reconocido actor y director Basilio Álvarez asume el reto de realizar una versión teatral de la historia y llevarla a las tablas con su agrupación Skena, bajo la dirección de Armando Alvárez en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.

Con la imposición paulatina de reglas necesarias para el cultivo de valores como la identidad, la solidaridad, el valor, la disciplina; el profesor Reiner,va creando junto a sus alumnos una pequeña comunidad, uniforme y bien diferenciada del resto. Pero lo que se inicia como un ejercicio académico, termina por convertirse en un movimiento ideológico real, más allá de su control y dificil de parar.

Esta versión venezolana de espíritu hiperrealista, juega con la universalidad del tema, y muestra en dos planos discursivos - el teatral y el audiovisual- las implicaciones que en su entorno va generando el cambio de conducta operado en los estudiantes y en el propio profesor.

Así como para muchos sería impensable que en la Alemana actual resurgiera el nazismo, para tantos también era hiperlejano que algún tipo de autoritarismo resurgiera en una sociedad como la venezolana, y aunque el montaje evita las referencia directas, alejándose afortunadamente del panfleto, permite abrir el abanico de la reflexión y que el espectador establezca sus propias conexiones con esa ficción teatral ocurrida en un país sin nombre.

El teatro político asoma su cabeza, y siempre con ojo avizor, aunque se exponga al palazo.

Columna publicada el 07/09/2010 en el diario "El Nuevo País"

"Clausura VII FESTEA 2010"

Con la presentación de los invitados chilenos Teatro La Concepción y su “Canción para caminar sobre las aguas” adaptación teatral de la novela homónima del también sureño Hernán Rivera Letelier, cerró anoche en el Teatro Alberto de Paz y Mateos la VII edición del Festival de Teatro de Autor, FESTEA 2010. La pieza relata el viaje de un poeta y un predicador evangélico quienes cada uno por su lado deciden partir de de sus lugares de origen en busca de libertad y nuevos aires. En la ciudad de Arica, coinciden, se conocen e inician una aventura de vida enmarcada en los setenta con todo su esplendor hippie, porros, cárcel y amores incluidos.

Con este colofón se baja el telón del FESTEA, con la firme expectativa de que el año que viene subsista y encuentre más apoyo y menos trabas. Durante estas últimas cuatro semanas distintas agrupaciones noveles tuvieron la oportunidad de encarar sus propuestas con un público variopinto que respondió a las convocatorias de manera satisfactoria.

Umbrella Teatro, Horus Teatro (ganador de la edición pasada), Grupo Teatral Centro Escénico, Grupo Pasión y Escena, Grupo Teatral de la Universidad Experimental Simón Rodriguez, Teatro IUJO – Fé y Alegría, y el Grupo Teatral Nuevo Espacio fueron las agrupaciones que se tomaron para sí el reto de competir atendiendo la temática de esta edición, “Tetralogía del Teatro Venezolano”. Así, los textos de César Rengifo, Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas y Romám Chalbaud se vieron refrescados con propuestas que dejan entrever la concepción estética de las nuevas generaciones, y por ende, lo que pudiera depararle el futuro a nuestro arte teatral.

A ellos se le sumaron – fuera de competencia- las agrupaciones Jóvenes Actores de Vargas, Ivonne González Producciones, Ry Arte Produccción, Espejo Teatro, Avalón Producciones, Mazacrópolis Teatro, Grupo Tacodra, Grupo Trilogía Actoral, Grupo Sobretablas de Venezuela, Teatro Altosf; todos participantes de esta programación que además incluyó tertulias, conversatorios y charlas, siempre necesarias para tomarle la temperatura a lo que está pasando sobre y detrás de las tablas.

Desde ya la mejor vibra para la gente de Pathmon Producciones y su FESTEA del año que viene. Y a los entes públicos y privados que ¡apoyen, apoyen, carajo!

"Una huella en el teatro venezolano"

En el bullicio de ese laberinto de concreto modernamente llamado “mall”, ríos de humanas hormigas van y vienen, cargadas con sendos paquetes o esperanzas de paquetes, a veces mayores a su propio peso. Es el centro de encuentro del milenio, el nuevo “corral de comedias”. Es un establecimiento de lo más democrático: todos pueden entrar sin distingo, unos a concretar sus apetencias, otros a solo soñar con aquello que tal vez algún día tendrán. Hay para quienes es un altar maligno al consumismo (pero al que por cierto hay que ir, con bastante frecuencia y sacrificio, a exculpar los pecados de la recién adquirida bonanza). Para otros representa la alternativa menos insegura para distraerse en una ciudad en la que la sangre derrumba tantos cerros como los aguaceros.

Y he aquí que deambulando en este monstruo de mil cabezas, irrumpe el oasis, sin aviso y sin protesto, arrastrándome como el humo con dedos que sale de las tortas de comiquitas: la exposición “Una huella en el teatro venezolano” llega a los espacios del Sambil Valencia para mostrar un retrospectiva muy particular de nuestras tablas a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Esta exposición itinerante, la primera que se hace sobre el teatro nacional, se inauguró en el 2008 en los Espacios Cálidos del antiguo Ateneo de Caracas y parte de una iniciativa del Espacio Anna Frank. Desde entonces su periplo le ha llevado a importantes espacios públicos y privados, en los que ha abierto sus cinco baúles -cada uno representando un período histórico y en alusión a como viajaban los primeros teatreros ambulantes- para dejar saltar de sus entrañas fotografías, biografías, programas de mano, afiches, muestras hemerográficas, piezas de vestuario y escenografía, reseñas críticas, y biografías de los más importantes hombres y mujeres responsables en la evolución de nuestro arte escénico. La curaduría, respaldada por tres años de ardua investigación documental, subraya el importante papel que la comunidad judía ha tenido en nuestra historia teatral; y en un esfuerzo por resaltar los valores de diversidad e inclusión que definen ese devenir, junta a la par y en un mismo escenario a actores, actrices, directores, dramaturgos, docentes y demás “cómicos de la legua”, tanto venezolanos como venidos allende fronteras adoptados sin esfuerzo por la calidez del aplauso criollo.

Este trabajo museográfico, convertido también en un libro homónimo, seguirá su viaje, pero si se tiene ganas de un respiro, es una excusa perfecta para soltar las bolsas unos minutos y abstraerse. ¡Verá que pronto y sin darse cuenta, dejará de oír el hormigueo!

sábado, 21 de agosto de 2010

"Inauguración FESTEA 2010"

Logró concretar su séptima entrega el Festival de Teatro de Autor FESTEA, iniciativa que desde el 2004 lleva adelante la agrupación Pathmon Producciones con un formidable esfuerzo, que más parece terquedad casi masoquista, puesto que por estas calles lejos de apoyar y fortalecer tales impulsos, se les coloca cada día más obstáculos.

Empeño, constancia y demasiado amor por el teatro (porque si hay algunos a los que les calza al dedillo aquello de “por amor al arte” es a los teatreros) lograron sacar adelante una convocatoria que reúne a más de veinte agrupaciones nacionales y a un invitado internacional, el grupo La Concepción” de Chile quienes vendrán con “Canción para caminar sobre las aguas” de Hernán Rivera Letelier y cerrarán el festival con par de funciones el 28 y 30 de agosto. La inauguración del encuentro, que este año lleva como tema “Tetralogía del Teatro Venezolano”, corrió por cuenta de los organizadores el pasado 04 de agosto en el Teatro Alberto de Paz y Mateo, con la puesta en escena de “Una medalla para las conejitas” original de César Rengifo, quién junto a Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas, y Román Chalbaud completa la cuarteta de dramaturgos protagonistas en esta fiesta teatral sin bonche.

El Teatro San Martín, consecuente colaborador del Festival, declinó su apoyo este año; en la UNEARTES dijeron que no porque para esta fecha está de “vacaciones” (bien que el semestre académico pause, pero ¿las salas? ¡que absurdo!); y la Juan Bautista Plaza, recientemente nombrada sede de la Compañía Nacional de Teatro, tampoco prestó sus tablas al FESTEA pues alegó que ya tenía la programación copada (pues sería genial que se difundiera masivamente porque de esa programación muy poco se sabe); así que el Laboratorio Anna Julia Rojas en Bellas Artes, la Sala Cabrujas en Chacao, la sala Altosf en Parque Central y el Teatro Bar de Las Mercedes serán finalmente las sedes en las que hasta el próximo 30 de agosto se podrán apreciar las propuestas de noveles colectivos artísticos que competirán en trece categorías incluyendo mejor actor, mejor actriz, mejor dirección y mejor producción.

La grilla del festival se puede conseguir en http://festea.blogspot.com. En próximas entregas hablaremos de las agrupaciones participantes.


Columna publicada el 16/08/2010 en el diario "El Nuevo País"

"Escena Nacional 2010"

Una nueva iniciativa se asoma en el horizonte artístico con la implementación de “Escena Nacional 2010” ideado por la Plataforma de las Artes Escénicas y Musicales del Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Este proyecto piloto tiene el “objetivo de rescatar, promover y difundir la creación y la memoria artística criolla, para lograr la identificación e incentivar el sentido de pertenencia del pueblo venezolano con su patrimonio cultural, convirtiéndose en un espacio permanente de exposición de la danza, el teatro, la música y el circo en todo el territorio bolivariano”; lo que adjetivos y rimbombancia estatal aparte se traduce en una iniciativa sencilla: las agrupaciones tendrán en los espacios bajo tutela del Estado una oportunidad para proponer sus trabajos y optar a formar parte de una programación semanal contínua que podrá ser disfrutada por el público con entrada libre. El programa, que arrancó en junio, se extenderá por todo el territorio nacional y contempla también actividades de capacitación, formación e intercambio profesional; así como un importante flujo ida y vuelta entre las agrupaciones capitalinas y de provincia. La sala Alberto de Paz y Mateo correrá con la programación en Caracas, y se le sumarán otras del interior, como por ejemplo el Teatro Jacobo Ramírez, de San Felipe, por citar una que ya arrancó con su oferta.

Justo en el marco de este proyecto, la agrupación Sospechosos del Teatro originaria del Edo. Nueva Esparta cambió por unos días el sol de Margarita por el bullicio caraqueño para ofrecernos una minitemporada el pasado fin de semana de la pieza “Creo que no me has entendido bien” del dramaturgo y director hispano-argentino Rodrigo García, bajo al dirección de Erick Álvarez. García es hoy uno de los autores españoles más representados y a la vez más cuestionados; se puede decir que su puño y letra es amado-odiado a partes iguales. Con su agrupación “La Carnicería” (que tuvimos oportunidad de ver alguna vez en el extinto -triste es decirlo- Festival Internacional de Teatro de Caracas), García apuesta por un teatro primordialmente físico, radical y provocador empeñado en desnudar los vicios de la sociedad actual a la que asume como “injusta y enferma”. En “Creo que no me has entendido bien” se acusa frontalmente en un tono poético y violento temas como la educación, la crianza, y el dinero como sinónimo de felicidad.

Iniciativas como “Escena Nacional” siempre resultan fascinantes en papel y concepto. Como dolientes hacemos votos para que en la práctica este proyecto signifique un aporte efectivo, alejado de la burocracia y los filtros complacientes. De partida, un reto inmenso para el Alberto de Paz y Mateo: lograr la respuesta contundente del público en un teatro que tiene como antesala indigencia, harta basura y pocas facilidades de acceso. ¡Poco lograremos si en una función hay más artistas en el escenario que público en la sala!

Columna publicada el 10/08/2010 en el diario "El Nuevo País"

"El Decameron"


Corre el siglo XIV y Europa es arrasada por la tristemente célebre pandemia de peste negra. Para escapar de la posibilidad y el espanto de ser contagiados, siete mujeres y tres hombres, huyen a las afueras de la ciudad de Florencia y se refugian en una villa a la espera de que la peste pase. Estos diez personajes, para matar el aburrimiento, deciden contar cada uno, una historia por cada día de los diez que les tomará el aislamiento. Este es el marco referencial que le sirve al escritor italiano Giovanni Bocaccio (1313-1375) para ubicar a sus personajes y dar curso a “El Decameron” (del griego “déka”-diez- y “hemerai”-días-) trabajo literario que reúne un compendio de cien historias que hablan de los pecados humanos. La obra, convertida hoy en una de las fundamentales de la literatura universal, sentó las bases de lo que sería la prosa renacentista y anticipó el carácter humanista que definiría al Renacimiento, dejando atrás los ideales teocéntricos del medioevo.

La agrupación teatral Prometeo, siempre bajo la dirección general de Noel de la Cruz, trae a la sala 1 del CELARG una puesta en escena sobre algunos textos escogidos de “El Decameron” (por supuesto, sería insensato pensar en montar el libro completo) en versión de Héctor Quintero Viera, uno de los dramaturgos cubanos más importantes de la contemporaneidad. El montaje nace en el año 2009 en el marco del taller de formación actoral dictado por De La Cruz, siendo estrenado en el FESTEA de ese mismo año. El buen sabor dejado por la experiencia, le llevó a reinventar el montaje y llevarlo a escena con un elenco que reúne a profesionales de trayectoria y a jóvenes promesas en un mismo escenario. La sencillez en las formas y el peso en el contenido define las líneas con las que este montaje se dibuja, dejando que el humor y la picardía hagan lo suyo al enfrentarse a temas como la avaricia, la lujuria y la doble moral eclesiástica.

La temporada se extenderá hasta el próximo 29 de agosto, de jueves a sábado a las 08:00 pm y los domingos a las 06:00 pm

Columna publicada el 03/08/2010 en el diario "El Nuevo País"