lunes, 1 de noviembre de 2010

"Retablo de avaricia, lujuria y muerte"


Avaricia y lujuria. Escárbese en las entrañas del crimen y se encontrará que un mayoritario porcentaje estos actos irracionales son sazonados con uno o ambos ingredientes. Añádasele un inevitable resultado fatal y la Muerte completará un triángulo fascinante abordado por un autor no menos fascinante- Ramón del Valle Inclán (1869 - 1935)-, en la obra "Retablo de Lujuria, Avaricia y Muerte". Este trabajo publicado en 1927 reúne cinco piezas: El Embrujado, Sacrilegio, La Rosa de papel, Ligazón, y La Cabeza del Bautista; en las que el autor español se nutre del mundo mágico gallego para ambientar un desfile de personajes signados por la miseria y sometidos al influjo de sus sentimientos y al accionar de fuerzas ocultas. Amor, crimen, brujería, pasiones; todo un cocktail atractivo y enfermizo.

De esas cinco, el Centro de Producción de Actividades Alternas, tomó los últimos dos títulos para llevarlos a escena bajo la adaptación y dirección de José Luis León en cuatro funciones llevadas a cabo en el Teatro Alberto de Paz y Mateos del 30 de septiembre al 03 de octubre en el marco del proyecto Escena Nacional.

Tomando Ligazón como punto de partida, la propuesta presenta una puesta en escena que busca absorber el carácter oscurantista que se desprende del texto original, lo que queda visualmente explícito en el afortunado diseño de iluminación (responsabilidad de Gerónimo Reyes); pero cuyo sentido se pierde a lo largo de la pieza por una interpretación actoral sin sustancia y con evidentes problemas de volumen y dicción. Si quién está sentado en la butaca tiene que hacer un esfuerzo para poder seguir el hilo de lo que se dice en escena, pues la atención esperada se diluye, se esfuma. Si se está representando un autor como Valle-Inclán, cuyo estilo literario no nos es inmediato, pues la incomprensión de lo que pasa en escena aumenta exponencialmente para el intrigado espectador. Así, la magia escénica sucumbe y el teatro muere en su esencia comunicacional durante una hora.

Algunos aciertos plásticos, sí: una hermosa utilización de sombras chinescas, unos títeres visualmente atractivos, y como ya mencionamos antes, una iluminación estéticamente clara.

Queda por ver, en futuras temporadas, si el elenco conformado por Yurahy Castro, Laura Meza, Trino Rojas, Nohelia Rojas y Francisco Díaz (de todos quizá el que más jugaba a buscar algo en la interpretación) logra la profundización requerida en cada unos de los personajes y la comprensión necesaria a un texto y a un autor de este tamiz. La dirección también debe entender que si el mensaje no llega más allá del proscenio, no sólo en lo que se dice sino en lo que se plantea escénicamente, no hay obra. ¡Así son las cosas!

Columna publicada el 05/10/2010 en el diario "El Nuevo País"


viernes, 1 de octubre de 2010

"Actos Indecentes"

Si yo le nombro al “Tectonic Theater Project” y además le comento que es una reconocida agrupación teatral fundada en Nueva York, si añado que su director – que además es dramaturgo- ha sido nominado varias veces a los Premios Emmy y Tony (que serían como los “Oscar” de la televisión y el teatro en EUA respectivamente); que ganó premios en los festivales de cine de Berlín y Sundance; que ha dirigido para la cadena HBO; que es ampliamente conocido en Broadway y el circuito Off-Broadway, ¿no se le pintaría una involuntaria mueca feliz al saber que ese laureado artista es criollo, criollito?

Es Moisés Kauffman, y un buen día en 1987 cambió la empírica Caracas por la monstruosa Nueva York, para diez años después ser catalogado por el New York Times como “uno de los 10 personajes que había logrado transformar el ámbito cultural de Estados Unidos de América, en 1997". Todo este preámbulo curricular, además de servir como espaldarazo a un paisano teatrero de carrera impecable, (y probablemente poco conocida por estos lares, como suele suceder) es también el intro para hablar de la más reciente propuesta de la gente de Palo de Agua, la pieza “Actos Indecentes, los tres juicios de Oscar Wilde”, en cartelera del Teatro Escena 8.

En ella, Kauffman une los testimonios reales dados en el juicio al que por conducta homosexual fue sometido el escritor Oscar Wilde en 1895, con extractos de las obras del propio Wilde; enlazados a la propia visión y ficción teatral del autor, creando así una pieza de amplio valor estético y periodístico que habla de las extremadamente vigentes espinas de la intolerancia, la doble moral y la injusticia social.

Kauffman se unió a la gente de Palo de Agua para traer la pieza a nuestro país, y a decir de sus productores es una réplica del montaje original (1997) en todo: escenografía, utilería, vestuario e iluminación, tan es así, que la diseñadora de iluminación se vino a Caracas a montar su planta de luces. La diferencia estriba, por supuesto, en la interpretación de un elenco enteramente venezolano, resultado de un proceso de casting de más de tres meses que arrojó al programa de mano los nombres de Javier Vidal, Juan Carlos Alarcón, Karl Hoffmann, Rolando Padilla, Fernando Ivosky, Ebén Renan, Elvis Chaveinte, Christian McGaffney y Delbis Cardona.

Su éxito neoyorquino- dos años en cartelera- parece un testigo difícil de sostener en nuestra salas, pero eso no empaña esta oportunidad de verificar in situ el por qué este teatrero es un laureado profeta fuera de su tierra.

Columna publicada el 28/09/2010 en el diario "El Nuevo Paìs"

"El Canoero de Caipe"

Nosotros tenemos nuestra Transilvania, nuestra región signada por lo sobrenatural, un pedazo de nuestra tierra donde ánimas, espíritus, espantos y demás habitantes del enigmático mundo de las sombras, pululan en la boca y el pensamiento de sus habitantes con un arraigo tal que es ya idiosincracia. Son nuestros Llanos el averno de donde han saltado las leyendas más esparcidas del bestiario nacional: La Sayona, el Ánima de Taguapire, el Silbón, el Bolefuego, etc. Ese imaginario en el que el Diablo es asiduo visitante y el llanero recio contrincante, siempre de la mano de Dios y las vírgenes; es también origen y cuerpo de una mitología que encuentra en el arte expresión contínua. Canciones, poemas, fábulas interminables de fantasmas, de castigos y penitentes, de la eterna lucha entre el bien y el mal librándose bajo un cielo recio. “El Canoero de Caipe” del dramaturgo cojedeño José Daniel Suaréz Hermoso vierte en su trama ese mundo fantástico del llano venezolano y la Fundación Compañía Nacional de Teatro, lo hace escena en una propuesta dirigida por Alexander D`León.

La pieza presentada en el Teatro Orlando Araujo, de la ciudad de Barinas, el 16 y 17 pasados, forma parte del proyecto “Teatro para todos los venezolanos” y es la tercera coproducción de este año realizada bajo el formato de coproducción teatral de participación comunitaria.

Fue la puesta en escena de “El Canoero de Caipe”, una amalgama en la que música, danza, video-arte y teatro, narran el viaje del Canoero, quién con un mes de nacido fue misteriosamente salvado de morir arrastrado por las aguas del río. Ya adulto, conduce con destreza única un bongo que le regaló un pulpero, y en la faena le llega su encuentro con el Diablo, y su búsqueda del amor perdido en la figura de Maruja.
La obra, tanto escrita como representada, es un homenaje a las leyendas llaneras. En sus líneas deambulan entes típicos como el Diablo, Florentino, La Viuda (o Sayona), personajes marcados por trágicos destinos y la eterna soledad, sobredimensionada con la inmensidad de la llanura.

Ángel Rivas, Daniel Vela, Danell Angulo, Rosa Pavón, Elisa Jiménez, Teresa Rosario, Mery Carruido, Yuleima Mujica, Ramona Melero, Ledys Arroyo, Deivi Sotillo, Carlos Hernández, René Ramírez, Marcos Rodríguez, José David Bojaca, Abel Bojaca, y David Ojeda conformaron el elenco de la obra que contó además con la dirección de Arte de León Padilla y la producción de campo de Avilmark Franco.

Columna publicada el 21/09/2010 en el diario "El Nuevo Paìs"

lunes, 20 de septiembre de 2010

"El Evangelio según Bulgákov"



El Maestro y Margarita” del soviético Mijáil Bulgákov (1891-1940)tiene un lugar bien ganado en la repisa de las grandes novelas del siglo XX. Con grandes dosis de ironía y sátira, la eterna lucha entre el bien y el mal se despliega en los capítulos de esta novela de afilada sátira sociopolítica y crítica, no sólo del sistema soviético, sino de toda la superficialidad y vanidad que para el autor representaba la vida moderna de su tiempo, principios de siglo XX (defectos que, dicho sea de paso, no han cambiado tantísimo en este siglo XXI). La historia arranca con la llegada de Satán a Moscú, encubierto bajo la identidad de un mago- Vóland- , quién con su séquito se infiltra en la sociedad literaria rusa provocando numerosos estragos. Moscú y Jerusalén se unen en un relato al que no es difícil encontrarle residuos del “Fausto” de Goethe, y en el que encontraremos manicomios, pactos con el Maligno, modernismo, la heroína enamorada de un héroe en desgracia y ambos redimidos por el amor, aquelarres, burócratas, arribistas y todo un compendio de personajes fascinantes.

A lo largo de distintos escenarios este autor, repudiado por el régimen stalinista del que nunca fue partidario y al que, antes bien, llegó a ridiculizar en sus obras; toca, además, el tema de las pasiones humanas movidas siempre por una dinámica de opuestos como valor – cobardía, confianza -traición, inocencia-culpa.

Esta última dualidad se hace evidente en la parte del libro que toca un día en la vida de Poncio Pilatos, justamente ese día en el que enjuicia y condena a un tal Jesús de Nazareth. Y es en estos capítulos específicos que la gente del grupo Pantheo basó la puesta en escena de su nueva propuesta teatral “El Evangelio según Bulgákov”, bajo la dirección de Francisco Salazar. Para el director, la escogencia de estos textos es la oportunidad de hablar de “una vieja historia, cuyos personajes controversiales conocemos, pero contada de una forma nueva y a veces contradictoria; la pasión de Jesús, la cobardía de Pilatos, las consecuencias de ese encuentro inmortal, el nacimiento de una religión; todo se conjuga en esa conversación entre dos seres humanos”.

Esta primera temporada de “El Evangelio según Bulgákov” tendrá la particularidad de extenderse en dos partes, primero del 03 al 19 de septiembre y luego del 01 al 10 de octubre, en la Sala Cabrujas, en los habituales horarios de los viernes y sábados a las 8:00 pm, y los domingos a las 6:00 pm; y con las actuaciones de Arnaldo Mendoza, Steven Rosas, Israel Moreno, Natasha Pucheu, Markel Méndez, Ana Landaeta, Jonathan Rodríguez y Alejandro Miguez.

Columna publicada el 14/09/2010 en el diario "El Nuevo País"

"La OLa"

Cuando uno se topa con la casi interminable fila testimonial de lo hecho por Hitler y sus nazis, profusamente retratada en libros, películas, documentales, arte gráfico, o cualquier otra forma que adquiera el recuerdo, uno siempre se pregunta ¿como pudo este hombrecito de bigote gracioso conseguir seguidores?

Viéndolo a la distancia, con el vidrio de un fortalecido “super-yo”, es inmediato pensar que cualquier persona con un mínimo de raciocinio jamás se prestaría a apoyar un sistema autocrático, resultaría incluso algo antinatura. Pero el hecho es que la historia ha demostrado que con una inteligente dosis de manipulación, las sociedades se embelesan y pueden ser llevadas como dóciles ratoncillos al desfiladero, encantadas por las notas de un flautista carismático.

Bajo esa premisa, un profesor de la Universidad de Palo Alto, California, realizó en 1967 un experimento para demostrarle a sus alumnos lo fácil que es manipular a las masas, dejando abierta la posibilidad de que aún hoy se repitan fenómenos como el nazismo. El experimento, dió lugar a una novela en 1981, y en el 2008, a una película alemana de gran éxito: “La Ola”, escrita y dirigida por Dennis Gansel. Es a partir de este guión que el reconocido actor y director Basilio Álvarez asume el reto de realizar una versión teatral de la historia y llevarla a las tablas con su agrupación Skena, bajo la dirección de Armando Alvárez en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.

Con la imposición paulatina de reglas necesarias para el cultivo de valores como la identidad, la solidaridad, el valor, la disciplina; el profesor Reiner,va creando junto a sus alumnos una pequeña comunidad, uniforme y bien diferenciada del resto. Pero lo que se inicia como un ejercicio académico, termina por convertirse en un movimiento ideológico real, más allá de su control y dificil de parar.

Esta versión venezolana de espíritu hiperrealista, juega con la universalidad del tema, y muestra en dos planos discursivos - el teatral y el audiovisual- las implicaciones que en su entorno va generando el cambio de conducta operado en los estudiantes y en el propio profesor.

Así como para muchos sería impensable que en la Alemana actual resurgiera el nazismo, para tantos también era hiperlejano que algún tipo de autoritarismo resurgiera en una sociedad como la venezolana, y aunque el montaje evita las referencia directas, alejándose afortunadamente del panfleto, permite abrir el abanico de la reflexión y que el espectador establezca sus propias conexiones con esa ficción teatral ocurrida en un país sin nombre.

El teatro político asoma su cabeza, y siempre con ojo avizor, aunque se exponga al palazo.

Columna publicada el 07/09/2010 en el diario "El Nuevo País"

"Clausura VII FESTEA 2010"

Con la presentación de los invitados chilenos Teatro La Concepción y su “Canción para caminar sobre las aguas” adaptación teatral de la novela homónima del también sureño Hernán Rivera Letelier, cerró anoche en el Teatro Alberto de Paz y Mateos la VII edición del Festival de Teatro de Autor, FESTEA 2010. La pieza relata el viaje de un poeta y un predicador evangélico quienes cada uno por su lado deciden partir de de sus lugares de origen en busca de libertad y nuevos aires. En la ciudad de Arica, coinciden, se conocen e inician una aventura de vida enmarcada en los setenta con todo su esplendor hippie, porros, cárcel y amores incluidos.

Con este colofón se baja el telón del FESTEA, con la firme expectativa de que el año que viene subsista y encuentre más apoyo y menos trabas. Durante estas últimas cuatro semanas distintas agrupaciones noveles tuvieron la oportunidad de encarar sus propuestas con un público variopinto que respondió a las convocatorias de manera satisfactoria.

Umbrella Teatro, Horus Teatro (ganador de la edición pasada), Grupo Teatral Centro Escénico, Grupo Pasión y Escena, Grupo Teatral de la Universidad Experimental Simón Rodriguez, Teatro IUJO – Fé y Alegría, y el Grupo Teatral Nuevo Espacio fueron las agrupaciones que se tomaron para sí el reto de competir atendiendo la temática de esta edición, “Tetralogía del Teatro Venezolano”. Así, los textos de César Rengifo, Isaac Chocrón, José Ignacio Cabrujas y Romám Chalbaud se vieron refrescados con propuestas que dejan entrever la concepción estética de las nuevas generaciones, y por ende, lo que pudiera depararle el futuro a nuestro arte teatral.

A ellos se le sumaron – fuera de competencia- las agrupaciones Jóvenes Actores de Vargas, Ivonne González Producciones, Ry Arte Produccción, Espejo Teatro, Avalón Producciones, Mazacrópolis Teatro, Grupo Tacodra, Grupo Trilogía Actoral, Grupo Sobretablas de Venezuela, Teatro Altosf; todos participantes de esta programación que además incluyó tertulias, conversatorios y charlas, siempre necesarias para tomarle la temperatura a lo que está pasando sobre y detrás de las tablas.

Desde ya la mejor vibra para la gente de Pathmon Producciones y su FESTEA del año que viene. Y a los entes públicos y privados que ¡apoyen, apoyen, carajo!

"Una huella en el teatro venezolano"

En el bullicio de ese laberinto de concreto modernamente llamado “mall”, ríos de humanas hormigas van y vienen, cargadas con sendos paquetes o esperanzas de paquetes, a veces mayores a su propio peso. Es el centro de encuentro del milenio, el nuevo “corral de comedias”. Es un establecimiento de lo más democrático: todos pueden entrar sin distingo, unos a concretar sus apetencias, otros a solo soñar con aquello que tal vez algún día tendrán. Hay para quienes es un altar maligno al consumismo (pero al que por cierto hay que ir, con bastante frecuencia y sacrificio, a exculpar los pecados de la recién adquirida bonanza). Para otros representa la alternativa menos insegura para distraerse en una ciudad en la que la sangre derrumba tantos cerros como los aguaceros.

Y he aquí que deambulando en este monstruo de mil cabezas, irrumpe el oasis, sin aviso y sin protesto, arrastrándome como el humo con dedos que sale de las tortas de comiquitas: la exposición “Una huella en el teatro venezolano” llega a los espacios del Sambil Valencia para mostrar un retrospectiva muy particular de nuestras tablas a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Esta exposición itinerante, la primera que se hace sobre el teatro nacional, se inauguró en el 2008 en los Espacios Cálidos del antiguo Ateneo de Caracas y parte de una iniciativa del Espacio Anna Frank. Desde entonces su periplo le ha llevado a importantes espacios públicos y privados, en los que ha abierto sus cinco baúles -cada uno representando un período histórico y en alusión a como viajaban los primeros teatreros ambulantes- para dejar saltar de sus entrañas fotografías, biografías, programas de mano, afiches, muestras hemerográficas, piezas de vestuario y escenografía, reseñas críticas, y biografías de los más importantes hombres y mujeres responsables en la evolución de nuestro arte escénico. La curaduría, respaldada por tres años de ardua investigación documental, subraya el importante papel que la comunidad judía ha tenido en nuestra historia teatral; y en un esfuerzo por resaltar los valores de diversidad e inclusión que definen ese devenir, junta a la par y en un mismo escenario a actores, actrices, directores, dramaturgos, docentes y demás “cómicos de la legua”, tanto venezolanos como venidos allende fronteras adoptados sin esfuerzo por la calidez del aplauso criollo.

Este trabajo museográfico, convertido también en un libro homónimo, seguirá su viaje, pero si se tiene ganas de un respiro, es una excusa perfecta para soltar las bolsas unos minutos y abstraerse. ¡Verá que pronto y sin darse cuenta, dejará de oír el hormigueo!